Martes , 27 Junio 2017

La Declaración Universal de los Derechos Humanos nunca podrá ser subversiva

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas a través de la Resolución 217-A lll del 10 de diciembre de 1948, ha sido uno de los documentos más importantes y trascendentales de los que se han firmado entre las naciones después de la Segunda Guerra Mundial, por su importancia y el significado para el mundo entero, en cuanto a la preservación de la paz y la armonía.

Entre los países firmantes y que aprobaron la Carta estuvo Cuba la que fue signataria de este magno acontecimiento desde entonces.

El respeto, preservación y cuidado de los derechos humanos es uno de los grandes temas del debate internacional, debido a que no se podrá hablar nunca de independencia y libertad si estos derechos fundamentales del hombre y del ciudadano no se garantizan y preservan.

Una nación desarrollada o no, nunca podrá hablar en nombre de su pueblo cuando estos derechos son violados y ultrajados por los que gobiernan, no se podrá hablar en nombre de un supuesto  estado de libertad y dignidad, manteniendo al hombre amordazado sin que este pueda expresar libremente su sentir y opinar sobre cualquier asunto, político o no, y no estar midiéndose en lo que habla y dice por temor a caer preso y ser detenido por aquellos que han santificado una ideología o doctrina convirtiéndola en un dogma, que quien la viole y dañe tendrá que pagar caro su osadía.

¿Cómo es posible que en un país como Cuba, que ha proclamado a los cuatro vientos ser el más culto de América Latina, no se  enseñe en la escuela e incluya dentro de los planes de estudio La Declaración Universal de los Derechos Humanos? Parece que enseñar y educar a las generaciones presentes y futuras en el espíritu y contenido de esta Carta implica un peligro para la Cuba revolucionaria, libre y democrática. El sistema tiene tantas fisuras en lo concerniente al respeto de los derechos humanos que teme que los niños y adolescentes se den cuenta que viven en un país que viola estos derechos. He aquí la respuesta del por qué no se enseña y menciona en la escuelas que existe una Declaración Universal de los Derechos Humanos y que Cuba tiene que cumplir.

El gobierno cubano ha privado a su pueblo del goce y disfrute pleno de los derechos más fundamentales que postula esta declaración, al extremo de convertir a los que exigen su cumplimiento y puesta en práctica en apátridas y traidores, reprimiéndolos con saña y crueldad.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos consta de un preámbulo, una proclama y 30 artículos los cuales en su mayoría son violados en este país, el acceso a la educación y a la salud pública nunca podrán ser la base para que un sistema político pueda ser calificado de justo, sincero y democrático al privar a su pueblo de la libre expresión y determinación, cuando esto ocurre entonces algo anda mal en el país.

Escapar del país en busca de las libertades negadas en la patria donde se nació es una vergüenza para aquellos que detentan el poder en la Cuba de hoy, los cuales no tienen respuesta ante tamaña ofensa. Continuar cubriendo la verdad de lo que en Cuba ocurre hoy, es una  ignominia, este pueblo humillado y ultrajado hace rato ha dicho basta aunque aparente otra cosa, el tiempo como siempre dirá la última palabra.


 

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