Martes , 27 Junio 2017

El Cochinito en la wifi

Las zonas wifi, como se les suele llamar, se han convertido en un tema que ocupa un lugar en la vida de algunos cubanos en la actualidad y que por tanto tiene buena parte de la atención y del tiempo de aquellos que quieren mantener comunicación con su familia y amistades, porque es para esto para lo que se utiliza de forma general. Es por eso que al régimen no le preocupa mucho su extensión, ya que la mayoría de las personas no están interesadas en mantenerse informados a través de esta posibilidad y no acuden a los lugares de servicio a ver noticias, pero sí a contactar persona a persona a través de las aplicaciones a las que tienen alcance.

Algo reciente en el municipio de Bauta, perteneciente a la provincia de Artemisa, se activó una de estas zonas wifi, que no pocos esperaban y por tanto está atrayendo a los bautenses al lugar. El sitio que se escogió fue un pequeño parque que se encuentra justo donde existe un restaurant llamado “El Cochinito”.

Por supuesto que la activación de este servicio fue muy esperada por los habitantes de la localidad, ya que la wifi es la incursión a una tecnología que le ha sido negada por muchos años al pueblo, y en el caso de Cuba es el medio más inmediato con que se cuenta -hasta el momento- para tener acceso al amplio mundo de la internet.

Si se tuviera esto en cuenta, se deberían crear ciertas condiciones para la población en los lugares habilitados para acudir a hacer uso de este servicio.  En el caso particular que nos ocupa se pueda apreciar que los escasos bancos que hay en este parque se ven ahora llenos todo el tiempo y las personas en muchos casos tienen que permanecer de pie o sentadas en el piso, como sucede a lo largo y ancho del país.

Para cumplir con el interés que en ello tienen, la mayoría de los cubanos utilizan el correo electrónico, Facebook y otras aplicaciones de comunicación directa, por lo que todos quieren un lugar cómodo para este fin, que difícilmente encuentran. También muchas personas de la tercera edad acuden a estas zonas para tener comunicación con hijos y nietos que viven fuera del país, no consiguiendo las mínimas condiciones para poder hacerlo.

Baste pasar por el frente del restaurant El Cochinito para ver cuántas personas se reúnen allí para conectarse a internet, y cuántas están de pie, pues los escasos bancos del pequeño parque no dan abasto para los usuarios. Allí se puede confirmar que esta “nueva tecnología” para los cubanos no es solo para los más jóvenes.

Si el costo del uso de wifi fuera más barato y se crearan lugares con condiciones para este tipo de servicio, se convertiría para el régimen en un problema político, ya que como bien se conoce en el país existe solamente una línea de información, la oficial y no se conoce la realidad del mundo, desde el punto de vista político; porque social y económicamente hablando todo el que contacta con alguien fuera del país puede constatar la diferencia de vida que tienen, cómo se desenvuelven con mejores condiciones económicas y sociales; pero lo más importante cómo hacen planes para el futuro.

Cada día crece el número de personas que se interesen por este servicio, pero a la vez el régimen le pone más trabas a la posibilidad de un acceso total y social a la internet, y solo es por una cuestión que todos saben: “temores políticos”. Esta tecnología se convierte en un enemigo real, no como el imperialismo, que es fabricado por la propia dictadura.

Artemisa, 15 de noviembre de 2016.


 

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