Martes , 27 Junio 2017

¡Cuidado al cruzar la calle!

Los oficialistas medios de comunicación; en diversos programas de radio y televisión, hacen mención a los índices de accidentabilidad por motivos de tránsito y sus consecuencias; también exponen las irregularidades y negligencias cometidas por los conductores de vehículos y peatones en la vía, siendo los últimos los responsables en su mayoría de estos hechos fatídicos. Algo que sucede de igual forma en casi todo el mundo.

Sin embargo, habría que tener en cuenta la inoperancia y la falta de prevención de las dependencias gubernamentales vinculadas a estos hechos que pueden ser el factor determinante para crear situaciones de esta índole, cuando no se tiene la visión y la voluntad para evitar este tipo de acontecimientos.

Unas de las arterias con mayores riesgos -en la ciudad de La Habana- para que un ciudadano resultase atropellado por un vehículo en marcha, es al cruce la Avenida de Independencia, conocida por todos los capitalinos como Boyeros. Esta transitada vía, después del semáforo en la intersección con la Avenida Santa Catalina, se encuentra sin ninguna señalización que brinde protección a los peatones que intentan cruzar ambos extremos de la arteria.

La afluencia de personas que a diario transitan por esta calle es bastante considerable, por la cercanía de algunos lugares, se podrían mencionar: estudiantes, deportistas, trabajadores de la salud, etc., haciendo énfasis en el constante tráfico de vehículos que se vuelve un peligro potencial para que ocurra un fatídico accidente, donde los transeúntes deben cruzar la Avenida en ambas sendas entre piruetas y malabares y sortear el constante tráfico automotor, debido a la ausencia de señales de tránsito que garanticen un cruce seguro y sencillo hacia su destino.

En igual circunstancias se encuentran los que circulan por la Avenida 26 a la altura del Hospital Clínico Quirúrgico “Joaquín Albarrán Domínguez”, en ese tramo de vía se dificulta -en extrema medida- acceder al sentido opuesto de la calle, sin correr el riesgo de ser atropellado por un automóvil o por los indisciplinados chóferes de los veloces ómnibus de las distintas rutas que por allí circulan.

La prevención de los fatales accidentes de tránsito en la vía, que tanto dolor y pena han traído a la familia cubana puede ser un tema importante a tener en consideración por ingeniería de tránsito. Aunque es muy bueno que se hable de ello en los programas educativos, impartidos en los espacios televisivos y la radio; también es necesario predicar con el ejemplo y lograr que las señalizaciones sean efectivas; así como en los lugares de cruce, tener en consideración la necesidad del peatón.

Algunos de estos problemas se resuelven con un poco de pintura y voluntad institucional por parte de los organismos encargados al respecto.

La Habana, 17 de enero de 2017


 

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